Es un dilema clásico de la paternidad en Guayaquil: el chupete es un salvavidas para calmar al bebé, pero… ¿por cuánto tiempo es seguro?
La Dra. Noemí Cuesta lo tiene muy claro: estos hábitos cumplen una función importante, pero deben terminar a tiempo para proteger la salud de la boca de tu hijo.
⏰ El Tiempo Límite que Debes Conocer
Los hábitos de succión como el chupete, el biberón y chuparse el dedo son normales e inofensivos durante el primer año. Sin embargo, su uso prolongado (después de los 2 o 3 años) puede causar:
- Maloclusiones: Los dientes frontales se pueden empujar hacia afuera, creando una «mordida abierta» que dificulta el habla y la masticación.
- Problemas de Habla: Puede interferir con la colocación de la lengua, afectando la pronunciación de ciertas letras.
- Desarrollo Maxilar: El paladar puede volverse más estrecho (paladar ojival).
El veredicto de la Dra. Amiga de los Dientes: Intenta eliminar el chupete y el biberón a partir del año de edad, o al menos limitar su uso a momentos muy específicos. Es crucial que el niño lo haya dejado por completo antes de los 3 años.
🌟 3 Consejos Amigables para la Transición
Dejar estos hábitos no tiene que ser una batalla. Intenta estos pasos suaves:
- 1. Reduce el Tiempo: Empieza limitando su uso solo a la hora de dormir. Durante el día, ofrécele juguetes o consuelo alternativo.
- 2. El Reemplazo Lúdico: Para el biberón, cámbialo por un vaso de entrenamiento. Explícale que ya es un niño «grande» y que los grandes usan vasos bonitos.
- 3. El Refuerzo Positivo: Nunca regañes a tu hijo por chuparse el dedo (suele ser un acto inconsciente). En su lugar, elogia y premia cuando no lo esté haciendo. ¡La Dra. Cuesta tiene técnicas especializadas si el hábito persiste!


